El iris —extraído de la raíz del lirio tras años de curado— es uno de los materiales más costosos y codiciados de la alta perfumería. No huele a flor: huele a raíz fría y terrosa, con una textura aterciopelada y un aire inconfundible a polvo de arroz o maquillaje fino. Es elegancia pura, de la que no necesita gritar.
En la colección, el iris aporta esa sofisticación discreta que define el lujo silencioso, combinado con maderas y almizcles que lo vuelven cálido en la piel. Las fragancias de esta selección lo llevan en el corazón. Es una nota de autor, para quien ya sabe lo que busca.
Viento del Norte
El Meltemi, el viento que cruza el Egeo
60 ml · Extrait de Parfum
¿A qué huele el iris en un perfume?
No huele a flor sino a raíz: frío, terroso y aterciopelado, con un matiz característico a polvo fino, zanahoria y un dejo amaderado. Es una nota elegante, sobria y muy distintiva.
¿Por qué los perfumes con iris son más caros?
Porque el iris (orris) es uno de los ingredientes más costosos de la perfumería: su raíz se cura durante años antes de destilarse, y el rendimiento es bajísimo. Por eso es sinónimo de perfumería fina.
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El Discovery Set trae diez viales de 5 ml a elección de la colección. Incluye un 10% de descuento en tu primera compra de un 60 ml.
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